Siembra de hortalizas

Hay dos métodos para la siembra de hortalizas: por semillero y directa.
• Siembra de hortalizas por semillero: este método consiste en sembrar las semillas en recipientes o maceteros, y luego, cuando las plántulas alcanzan determinado tamaño que garantice su supervivencia, se trasplantan al huerto.
• Siembra de hortalizas directa: hay ciertas especies que por sus características, son aptas para la siembra directa sobre el suelo del huerto, sin necesidad de hacer previamente el semillero. Con lo cual tenemos un ahorro considerable de trabajo.Siembra de hortalizas

Época de siembra de hortalizas directa:

La primavera y el verano son los momentos más propicios para la siembra de hortalizas directa, pero esto tiene como condicionante el tipo de clima.
Hay cultivos que pueden sembrarse en cualquier época del año, como los rabanitos, la remolacha, los puerros, lechugas, acelgas, etc.

Si deseamos disponer de mayor tiempo para la siembra de hortalizas, podemos recurrir a la siembra en invernaderos durante todo el año.

En los climas templados y cálidos, la cosecha se da más temprano que en los climas fríos. La germinación de las semillas tiene lugar cuando las temperaturas son cálidas, no cuando el suelo está helado.

Siembra de hortalizas escalonada:

La siembra de hortalizas escalonada se hace para evitar sobrantes en un período y déficit en otro. Para ello se siembran unas pocas hileras cada varias semanas, como es el caso de las lechugas, los rabanitos. La mejor manera es distribuir la siembra durante un lapso de 3-4 semanas, y sembrar con intervalos de 3-4 días, para cada variedad de hortalizas.

Preparación del terreno para la siembra de hortalizas:

Cuando un suelo ha sido cultivado reiteradamente, aumenta su población de hongos que parasitan las raíces de las plantas, también las de Nematodos (gusanos microscópicos que parasitan las raíces), y de malas hierbas. Es recomendable entonces, desinfectar el suelo cada 3 o 4 años. Para ello se emplea la solarización, que es un método ecológico y consiste en cocer el suelo, cubriéndolo con una lámina de plástico durante 30-6º días en el verano, regándolo previamente.
Existen productos químicos para desinfectar el suelo, pero son altamente tóxicos.

La preparación del terreno para la siembra de hortalizas debe hacerse con anticipación, la labranza se hará durante el otoño o el invierno, para permitir que se airee y disgregue el suelo. Es preferible usar la azada para cavar, o motocultor en caso de grandes extensiones. No debe procederse a la labranza mientras la tierra esté húmeda.

Cuando el suelo es arcilloso se incorpora arena. Si el pH es mayor de 8 (suelo calizo), se aplica sulfato de hierro, azufre o turba rubia.
Cuando el pH del suelo es menor de 5.5 (suelo ácido), se agrega caliza molida.

El abonado para la siembra de hortalizas:

La fertilización en la siembra de hortalizas se hará únicamente con abonos orgánicos como el compost casero, mantillo, estiércol, humus de lombriz, guano, etc.
El abono se incorporará durante las tareas de preparación del terreno, mezclándolo de manera homogénea con la tierra.

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